20 julio 2006

Conversaciones con Tarados I. Hoy presentamos: SAP Forum 2006

Periodistas que amenizan esta sarta de diálogos y comentarios típicos de gente realmente estúpida (mis colegas, bah):


1- Carolina, la vieja que huele mierda todo el tiempo. Medio periodístico para el que trabaja: Ni idea. Nickname: HueleCaca

2- Sabrina, la mamífera suricata. Medio periodístico para el que trabaja: Blogger. Nickname: CaradeRata

3- Gordo, el batracio con estudios terciarios. Medio periodístico para el que trabaja: un blog propio, pedorro, que no lee nadie. Nickname: Reptilio


Invitado Especial: Nicolás, supuesto funcionario público o periodista especializado o preguntón rompebolas. Nickname: Estirpe-de-Pollo


Escenario: Hotel Hilton. Buenos Aires, Argentina.
Situación: Minutos previos a la conferencia de prensa.


Reptilio: Me pasaron una receta de un suflé que no conocía. Que es todo mus (N. del autor: las faltas de ortografía aquí expuestas son a propósito)

HueleCaca: Riquísimo! Berp! (eructo levemente disimulado con el pocillo de café con leche)

Reptilio: No lleva gelatina.

HueleCaca: Vieron que estuvo Maru Botana? (Cocinera y conductora de TV argentina. Una tipa con problemas mentales, o sea)

Reptilio: Qué hacés, Darío, querido... (Saludo dirigido a una porción de torta de chocolate 1 segundo antes de ser devorada por nuestro querido y relleno personaje)

CaradeRata: Hola, chicos! (Edad promedio de los “chicos”: 48 años y 2 divorcios por cabeza)

HueleCaca: Nena! Cómo estás? Hoy no vas a hacer tantas preguntas como la otra vez, eh?! Jo ju ja ja je (En otras palabras: pendeja, no rompas los quinotos que acá a lo único que vinimos es a comer de arriba y no a buscar noticias)

CaradeRata: Ah! Jajaja! No, hoy no! Pero... a ver, disculpen, me voy al baño a echar un cloro (orina) y vuelvo.

Reptilio: Esta nena!!! Jo ju ja je ji, me dan ganas de agregarle mayonesa, mermelada de melocotón, kerosene, y comérmela mientras escribo una columna de opinión... Jo ju ja je ji (x 4)

Silencio.

Vuelan plumas: Estirpe-de-Pollo se incorpora al grupo.


Estirpe-de-Pollo: No saben... justo anteayer me estaba tomando un avión en París y ¿a qué no saben? Vi que una señora saludaba a un señor y... ¡Mi mamá me mima!

Reptilio + HueleCaca: cri cri cri cri...




Estirpe-de-Pollo se pasea por el salón “Alerces” del Hilton Buenos Aires. Espero que no cumpla con su habitual costumbre de cagar las alfombras de cada hotel que visita. Ahora lo veo a lo lejos buscando una semilla en el suelo. O tal vez un gusano. O una lombriz...



Fin de I.




Imagen ilustrativa:




El día que el amante de mamá le regaló un falcon...

16 julio 2006

La pavada

Domingo de lluvia, humedad y otros males...

No sé qué hago otra vez sentado frente a una PC. Ya lo recordé: trabajo. Trabajo. Trabajo. Trabajo.

Un día me voy a morir. Y seguro que será durante un día... de trabajo.

Mañana comienza una semana que, creo, jamás terminó. Una suerte de calvario circular (la máquina productiva, supongo)



Pavadas1:

La semana pasada me tocó, por primera vez, cubrir una conferencia en la Casa de Gobierno. La Casa Rosada, como le dicen... Fue raro (me explayaría, pero hoy no tengo ganas) Más aun la posterior conferencia de prensa con la Ministra de Economía, Felisa Miceli, y el Presidente Kirchner rajando por una corredor para evitar nuestras preguntas...

Supongo que, como "comunicador social" (jajaja, me da risa esa denominación) vengo ampliando bastante bien mi horizonte de frivolidad. Haberme hecho el interesado en todas las boludeces que se dijeron el jueves en la Rosada es una prueba suficiente de todo ello...

08 julio 2006

Un fragmento de "El que mueve los pies"

Estoy puliendo algo... Un cuento llamado "El que mueve los pies"

Aquí, un fragmento:

"Es incapaz de elegir. El acorde suena más fuerte y quiebra la cintura para eludir el vértigo. Una telaraña de dedos lanzados inútilmente al aire. Hagamos de cuenta que no nos sabemos. Y que yo puedo aprender a no bailar... Que apenas me interesa el sonido de rodillas entrechocando un matorral de bolsas de basura. Hagamos de cuenta que la música fue interrumpida por un trueno oportuno y que no solté una risotada cuando vi que -cada vez- meneabas la cadera con menos gracia. Artista de las tormentas, no me recuerdes que sólo existo para comprobar errores. Quiero creer. Y creer exige que hoy no estés. Ni debajo de mi balcón ni en ninguna parte de mis días. Confiar en que sólo fui otro torpe curioso mirando de reojo el juego privado de alguien que colecciona sentimientos pendientes. Busco todo: pena y regocijo (pero únicamente en la carne del vecino) No me culpes por acompañar tu ritmo entre aplausos ardientes...
Se abraza al viento. Y rueda para ponerse de pie entre suspiros y tambaleos. Agotado por una melodía turquesa que ya es un estribillo carmín. Puedo aprender de memoria lo dislocado de una coreografía redundante. El mismo repiqueteo de talones que desaparece a fuerza de un empujón que -sagaz- coincide con el alarido lejano de un vendedor de diarios a punto de perder un embarazo. No nos vimos: eso tiene que quedar claro. Jamás me dedicaste un aleteo de codos ni compartiste conmigo la rutina de adelantar un pie (luego otro) para después ensayar un trote corto. Y volver a empezar. La cabeza derecha izquierda. El pecho fundido en un poste de luz y, enseguida, las mejillas derrotadas. Corteza de árbol mal podado. Un gemido y la voluntad para, en cuclillas, elevar la pupila otra vez hasta ubicar mis ojeras de cansancio interrumpido. Voy a estar hasta que decidas dar el último paso. Repito: hasta que alguien corte la energía y tenga que volver, perverso como cualquier niño malcriado, a inventarme una vida sólo habitada por accidentales pérdidas de semen y charlas con electrodomésticos."